Milciades Villalba Santos

Pasa a conocer un poco acerca de mí.

Te ayudo a implementar una estrategia de marketing digital exitosa, crear tu sitio web y poner tecnología a tu negocio.

¿Quién soy?

Hola, soy Milciades Villalba Santos. Creador y administrador de esta página, apasionado por la idea que quiero transmitir desde aquí: avanzar hacia el futuro con las nuevas tecnologías.

Muchos emprendedores con los que hablo, me han expresado de que las nuevas tecnologías funcionan en grandes urbes y países desarrollados. Que mi ciudad y mi país está lejos de acceder y aprovechar las nuevas tecnología como para mejorar su estilo de vida. En este país, a excepción del resto del planeta, es mejor seguir haciendo las cosas a la antigua.

Mi misión es desmentir esta realidad. Quiero ayudar a los emprendedores a tomar ventaja de las nuevas tecnologías de manera económica, sencilla y eficiente.

Quiero ser el primer paso hacia el futuro!

Emprender

Una palabra que marca mi vida. Mis padres son campesinos emprendedores. Cuando yo tenía 7 años nos mudamos a un asentamiento campesino, “Ciervo Kua”. Mi escuela terminé en un salón “plurigrado” con profesores bachilleres. A los 12 años me vi obligado a emprender.

Emprendí el viaje hacia un sueño: un estilo de vida mejor. En los años finales del Siglo XX, hasta un campesino sin tierra sabía que la puerta hacia un estilo de vida mejor era un título profesional. Dejé mi hogar en busca de ese sueño.

Doce años mas tarde, cuando terminé el colegio y después la universidad, ya el nuevo milenio había llegado. Tenía el título en mis manos. Mejor egresado en Asunción. Había logrado el título, con mucho orgullo, para darme cuenta muy pronto de una dolorosa verdad: En el siglo XXI un título profesional ya no es garantía de éxito ni calidad de vida.

Después de 10 años de trabajo duro entendí que debía volver a emprender, salir de mi zona de comodidad, iniciar una nueva aventura en pos del sueño de un estilo de vida mejor.

Siempre había pensado que los negocios no eran para un campesino como yo. No tenía las cualidades ni los recursos. Pero mis lecturas, investigaciones y experiencias me hicieron ver que el camino de la prosperidad tenía mucho en común con el espíritu emprendedor.

Me puse en frente de mis miedos y di el primer paso hacia el futuro incierto.

Fracasar

Soy el hermano mayor en mi familia. Trabajé duro en la chacra con mi papá desde niño. Muchas veces, en su ausencia, me tocó ir a trabajar solo. En esos momentos, mi mente y mi imaginación eran incontrolables.

Una de mis fantasías favoritas era “hacer de mi vida una gran historia”. En distintos escenarios de mi imaginación me veía como un héroe.

“La definición de una historia en su forma más básica es esta: Una persona (héroe) que quiere algo y está dispuesta a atravesar el conflicto para lograrlo” (Victor Hugo Manzanilla)

El fracaso es inevitable en toda gran historia. Forma parte del conflicto que debe atravesar el héroe para llegar a su conquista. Cuanto más grande el conflicto, más apasionante y significativa la historia.

Hoy sé que la única diferencia entre el héroe de mis fantasías infantiles y la persona que hoy soy, es esta: en la imaginación no existe el miedo al fracaso. Ese miedo no proviene de la realidad, surge de lo que creemos ser. Por eso todo emprendedor necesita un plan de desarrollo personal.

Como emprendedor me tocó fracasar varias veces. Me sentí humillado y avergonzado en varias ocasiones. He sentido pavor a la hora de volver a empezar un negocio.

Pero estoy aquí dando el primer paso nuevamente!

Foto: Frente al Cerro Monserrate (Santuario Monserrate) durante un congreso de emprendedores en Bogotá – Colombia

Más fotos de mis andanzas en las redes sociales

Formación

De la primaria, ni hablemos. La mayor parte lo hice en el asentamiento campesino, en un salón con 4 grados adentro al mismo tiempo, con una pizarra de madera a cada lado, una para cada grado. A cargo de dos profesores que acaban su servicio militar y el bachillerato. Su principal recurso didáctico era una rama del guayabo, con eso aprendimos a ser obedientes y disciplinados.

La secundaria lo terminé con los Salesianos. Allí aprendí castellano, humanidades, disciplina para estudiar, religión y cultura. Ingresé al seminario salesiano por tres años. Allí pude conocerme mejor a mí mismo y profundicé en el conocimiento del ser humano en la búsqueda de la trascendencia a través del sacrificio y el servicio.

Estudié profesorado en Ciencias Sociales y enseñe en varios colegios de Asunción por 10 años. Estudié licenciatura en Filosofía con la visión de enseñar en la Universidad. Es un campo que me apasiona, el amor a la sabiduría.

Desde el año 2000 en adelante, siempre tuve una computadora con Internet a mi poder. Soy de los que están investigando día y noche. Tomé un montón de cursos, seminarios y talleres sobre liderazgo, emprendedurismo, informática, marketing, filosofía, psicología, neurociencia, branding, marketing digital, etcétera, algunos a nivel internacional.

Finalmente, tomé la carrera de Ingeniería en Informática. Esta fue una decisión muy tardía porque siempre pensé que podía aprender mucho más rápido a través de Internet en casa y solo los temas que realmente  me interesan. Pero, me cansé que que la gente me pregunte qué título tengo en informática para “avalar mis conocimientos”. (¡Qué tontería no!)

Tengo planeado leer 20 libros  y tomar un montón de cursos este el año!

Un poco más sobre mi

Mi primer galardón
Acabando el Colegio, 1999, la Gobernación de Central lanzó el concurso literario “Creadores del Nuevo Milenio“.

Presenté un poema. Ganó el primer premio. Fue genial, considerando que dos años antes estaba aprendiendo español porque en el campo solo hablaba en Guaraní.

Todas las obras premiadas están incluidas en un pequeño libro.

Mi mayor orgullo

Marcelo David, mi hijo. Tiene 10 años, vive en España y es un genio de la tecnología.

Todo lo que sabe se aprendió él solito. Cuando apenas era un bebé, yo trataba de ayudarlo con la computadora, pero nunca soltó el ratón. Con YouTube y Google a su lado, me hace 6 a 0 en muchos aspectos de la informática.

Por ahora, le apasiona el juego, tiene su canal, crea juegos, salta y salta entre servidores en los espacios siderales cybernéticos, hace streaming, tiena su web y redes sociales.

Su canal

Lo mas chistoso en mi vida

Marcelo nuevamente. Cuando todavía era un bebé miraba dibujos animados en la televisión y despues los buscaba en internet. Era capaz de encerder la computadora, abrir el navegador y digitar letra por letra nombres como Backyardigans, Pocoyo, Caillou y Mickey Mause por supuesto.

En una ocación estaba mi Facebook activo en el navegador. Me escribe un amigo (Eduardo Bieber). Marcelo se encargó de responder asi:

Eduardo: Hola amigo, como estas?

Milciades: Pocoyo

Eduardo: Que pasó?

Milciades: Pocoyo

Eduardo: No te entieno amigo, que es pocoyo

Milciades: Pocoyo

Eduardo: Te fumaste algo amigo?

Milciades: Hola amigo, disculpame. Mi hijo se encargó de responderte. No sabe leer, pero sí escribe lo que ve en la tele.

Este episocio me dejó esta moraleja: Si no lees, no escribas. La gente puede pensar que te fumas algo.

¿Tienes comentarios para mí?

Pin It on Pinterest

minimized = true